Fueron también
estas compañías las que impulsaron la creación
de hoteles en la Isla, entre ellos el Santa Catalina (1890),
en Las Palmas de Gran Canaria, el único establecimiento
que, desde sus inicios permanece abierto. El desarrollo del
turismo y de los servicios que se generaron en torno a este
sector se vio interrumpido por las distintas guerras (Primera
y Segunda Guerra Mundial y Guerra Civil española) y
no sería hasta los años 50 cuando esta actividad
volviese a registrar cifras de visitantes de cierta importancia.
Ni siquiera la apertura del Aeropuerto de Gran Canaria (por
entonces Gando), en 1930, ayudó a reavivar el turismo. |