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NATURALEZA
EN GRAN CANARIA
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Además
de playas, Gran Canaria posee otros recursos naturales que convierten
a la Isla en un enclave idóneo para disfrutar del contacto
con la naturaleza y de un amplio abanico de posibilidades y
actividades que realizar.
Desde paseos por rincones de gran belleza a la práctica
de deportes de aventura, pasando por la simple contemplación
de los cientos de especies endémicas y únicas
en el mundo, todo es posible en Gran Canaria para aquellos que
buscan satisfacer sus necesidades de contacto con la madre naturaleza. |
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El interior de
la Isla, debido a su formación geológica, presenta
un paisaje sumamente diferenciado al de la costa con ecosistemas
variados.
De origen volcánico, la orografía de Gran Canaria
está representada por una forma cónica, dividida
por un eje conformado por los barrancos de Tirajana y Agaete,
que son los principales referentes del enorme contraste de la
isla entre Norte y Sur. Numerosos barrancos surcan el centro
isleño en dirección descendente. |
Esta característica,
la complicada orografía y el macizo que transcurre de
noroeste a suroeste, Los Pechos, son las premisas encargadas
de dotar a la Isla de su gran diversidad climática y
a la postre, los encargados de conformar la heterogeneidad de
los ecosistemas que encierra.
Casi el 43% del territorio de Gran Canaria está protegido,
lo que supone en datos absolutos casi 66.571 hectáreas
de terreno. Esta relación significa asimismo que existen
casi 1.000 metros cuadrados de terreno protegido por cada habitante
de la Isla. |
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Sobre este escenario
se ha desarrollado una oferta de turismo de naturaleza igualmente
marcadas por el profundo respeto al entorno, como es la red
de casas rurales centenarias y rehabilitadas o el abanico de
actividades de ocio que van desde los deportes de riesgo, como
la escalada, al senderismo, a través de una red de caminos
reales recuperados al tránsito y que forman parte del
patrimonio histórico-cultural de la Isla. |
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